El Ayuntamiento de Orihuela ha puesto en marcha una nueva fase de actuaciones centradas en la limpieza y adecuación de cauces en la zona costera, con especial atención a enclaves sensibles como Campoamor. El objetivo es claro: mejorar la capacidad de evacuación de agua, reducir el riesgo de inundaciones y cuidar el entorno natural.
Estos trabajos se enmarcan dentro de una estrategia más amplia que ya ha tenido intervenciones previas en el interior del municipio. Ahora, el foco se traslada al litoral, donde las características del terreno y la cercanía al mar hacen que determinados puntos sean especialmente vulnerables en episodios de lluvias intensas.
Entre las zonas donde ya se está actuando destacan el Río Nacimiento, la Rambla de las Estacas y el Barranco Rubio, tres enclaves clave en la red de drenaje natural de la costa oriolana. En el entorno del Río Nacimiento en Campoamor, se ha detectado una acumulación significativa de vegetación invasora, sedimentos y residuos, elementos que reducen la capacidad del cauce y pueden provocar problemas cuando llegan lluvias fuertes.
Las labores las realiza la empresa Urdecon que utiliza un robot para la realización de desbroce. Esta empresa también realiza retirada de materiales acumulados, siempre con el objetivo de recuperar la funcionalidad natural de estos espacios sin dañar la vegetación autóctona. En el caso de la Rambla de las Estacas, los trabajos se centran en eliminar obstrucciones que han ido reduciendo su sección hidráulica, mientras que en el Barranco Rubio se busca facilitar el flujo del agua eliminando arrastres y restos vegetales.
Desde el consistorio, la concejala de Medio Ambiente, Noelia Grao, junto al concejal de Costa, Manuel Mestre, han supervisado el inicio de estas actuaciones, que se llevan a cabo tras la correspondiente solicitud a la Confederación Hidrográfica del Segura.
Más allá de la intervención puntual, este tipo de trabajos tiene un enfoque preventivo clave. La acumulación de residuos y vegetación en los cauces no solo deteriora el entorno, sino que incrementa el riesgo de inundaciones en zonas habitadas. Actuar con antelación permite minimizar estos riesgos y mejorar la seguridad de vecinos y visitantes.
Además, estas actuaciones contribuyen a mantener la imagen cuidada del litoral, algo especialmente relevante en zonas como Campoamor, donde el entorno natural forma parte esencial de su atractivo.
En definitiva, se trata de una intervención necesaria que combina mantenimiento, prevención y respeto medioambiental, en un momento del año en el que la costa comienza a prepararse para la llegada de más actividad y visitantes.
Nos vemos en Campoamor





