El nuevo registro europeo de alojamientos: quién entra en el radar y quién no

0
22
Miramar primera linea 25
Miramar primera linea 25

Europa tiene una obsesión creciente: saber exactamente qué está pasando dentro de las plataformas digitales. Si algo se alquila, se vende o se mueve online, tarde o temprano acabará registrado, numerado y archivado. En este contexto nace el Real Decreto 1312/2024, que introduce el llamado NRUA, el Número de Registro Único de Alojamientos.

Un nombre largo para una idea simple: identificar las viviendas que se alquilan a través de plataformas digitales como Airbnb, Booking o Vrbo.

Pero como suele ocurrir con las normas, lo importante no es solo lo que obliga, sino también a quién no obliga.

Pinar de Campoamor - Torre 2 con piscina
Pinar de Campoamor – Torre 2 con piscina

El NRUA es, básicamente, una matrícula para viviendas en alquiler que operan dentro de plataformas que permiten dos cosas clave: el pago electrónico integrado y la formalización del contrato dentro de la propia plataforma. Es decir, no basta con anunciarse. La plataforma tiene que actuar como intermediaria real de la transacción, cobrando el dinero y cerrando el acuerdo.

Este matiz es decisivo.

Si el pago se realiza dentro de la plataforma, mediante tarjeta o transferencia gestionada por ella, y el contrato queda formalizado en ese mismo entorno, entonces sí entra en juego el registro. En ese caso, el propietario debe inscribir su vivienda en el NRUA y, además, presentar cada año información sobre los alquileres realizados.

Europa quiere datos. Quiere saber qué se alquila, cuándo, cuánto y cuántas veces.

El objetivo es claro: tener control directo sobre el enorme volumen de alquileres que circulan por plataformas digitales. Durante años, este mercado ha crecido a una velocidad muy superior a la capacidad de supervisión de las administraciones. El NRUA es la respuesta.

Sin embargo, hay un escenario completamente distinto: el alquiler gestionado fuera de estas plataformas.

SeaGarndens zona piscina
SeaGarndens zona piscina

Cuando una vivienda se comercializa mediante una inmobiliaria tradicional o a través de una página web que solo actúa como escaparate —sin pagos integrados ni formalización contractual dentro del sistema—, la obligación desaparece. En estos casos, la web es simplemente un punto de contacto, no el canal de transacción. Es el caso de nuestra inmobiliaria, en la web www.morenoschmidt.com podras infórmate de la oferta, pero no cerrar acuerdos contractuales, ni reservar la vivienda, pues esto lo hacen los comerciales de la inmobiliaria, mediante envíos de mail o en la propia oficina. En tal caso los propietarios no tiene que registrarse en el NRUA.

No hay número obligatorio. No hay comunicación anual. No hay nueva carga burocrática.

Es una diferencia enorme, aunque a primera vista pueda parecer un detalle técnico. La clave está en quién controla el pago y el contrato. Si lo hace la plataforma, hay registro. Si no, no.

Esto coloca a muchos propietarios en una posición especialmente favorable.

Aquellos que alquilan mediante intermediarios tradicionales o acuerdos directos siguen operando con el mismo marco que hasta ahora. Sin nuevas obligaciones. Sin nuevos trámites.

Y esto no es casualidad.

Europa está apuntando directamente a las plataformas, no al alquiler en sí. El objetivo no es registrar todas las viviendas del continente, sino aquellas que forman parte del ecosistema digital centralizado donde todo queda automatizado, registrado y monetizado dentro de la propia plataforma.

Alojamiento turistico 25
Alojamiento turistico 25

Desde el punto de vista práctico, esto abre tres posibilidades claras para un propietario que ya tenga o no tenga el NRUA.

Primero, puede alquilar exclusivamente a través de plataformas, cumpliendo con el registro.

Segundo, puede alquilar completamente fuera de ellas, sin necesidad de registrarse.

Y tercero, puede combinar ambas opciones, utilizando plataformas cuando le convenga y canales tradicionales cuando lo prefiera.

La normativa no prohíbe ninguna de estas estrategias. Solo regula una de ellas.

En los últimos años, el sector inmobiliario ha vivido una escalada constante de nuevas exigencias: licencias, certificados, registros y comunicaciones. Cada paso añade una capa más de complejidad. Por eso, quedar fuera de una nueva obligación no es un detalle menor. Es una ventaja operativa real.

Menos burocracia significa más agilidad. Más libertad. Menos fricción.

Atardecer playa campoamor desde paseo Aguamarina
Atardecer Campoamor 23

El NRUA es, en esencia, una herramienta de control dirigida a un canal específico: las plataformas con pago integrado. Quienes operan fuera de ese circuito siguen moviéndose en un entorno mucho más flexible.

En un mercado donde cada nueva norma suele añadir peso, descubrir que una actividad concreta queda fuera del radar administrativo es, sin duda, una buena noticia. Porque en el mundo del alquiler, a veces, la mayor ventaja no es hacer más cosas, sino simplemente no tener que hacerlas.