Del antiguo caserío de la Dehesa al cine y la heladería actuales, este nombre conduce hasta el lugar donde nació Ramón de Campoamor
Quienes conocen bien nuestra urbanización, seguramente se han encontrado más de una vez con el nombre de Navia. Está presente en establecimientos tan conocidos como el cine Navia, la pizzería o la heladería Navia y forma parte de ese pequeño mapa de referencias que vecinos y veraneantes utilizan con absoluta naturalidad.
Sin embargo, detrás de este nombre aparentemente cotidiano se esconde una historia que comenzó mucho antes de la construcción de la urbanización. Para descubrirla hay que viajar hasta la Asturias natal de Ramón de Campoamor y regresar después a la gran finca rural que el poeta poseyó junto al Mediterráneo.
Un nombre que conduce hasta Asturias
Ramón de Campoamor nació en Navia, Asturias, el 24 de septiembre de 1817. Antes de convertirse en uno de los poetas más populares de su tiempo, académico de la lengua y figura destacada de la política española del siglo XIX, pasó sus primeros años vinculado a esta localidad del occidente asturiano.
Décadas después, su apellido quedaría unido para siempre a un territorio situado a cientos de kilómetros de su lugar de nacimiento: la antigua Dehesa de San Ginés, en la costa de Orihuela.
Esta finca perteneció a Guillermina O’Gorman Vázquez, esposa de Ramón de Campoamor, quien la había recibido de su familia. Ramón de Campoamor no fue, por tanto, su propietario original, aunque se ocupó de su administración, residió aquí durante largas temporadas y quedó estrechamente ligado a estas tierras. Con el paso del tiempo, los trabajadores y vecinos de las localidades próximas comenzaron a identificar la finca con su apellido, lo que dió origen al nombre de Dehesa de Campoamor.
Entre los nombres asociados a aquella antigua geografía aparece uno que continúa resultándonos muy familiar: Navia.

Navia ya existía en la antigua Dehesa
La documentación histórica permite conocer algunos de los nombres que identificaban las casas y explotaciones de la Dehesa durante el siglo XIX. Así podemos encontrar lugares como La Freala, La Guillermina, Matamoros o Campoamor, El Convento, Navia, La Rafaela, La Hacienda Vieja y La Bojosa.
Estos nombres corresponden a caseríos y puntos de actividad agrícola separados dentro de una propiedad de enormes dimensiones.
Una Real Orden del 4 de enero de 1868 reconoció a ocho caseríos de la finca de Ramón de Campoamor los beneficios previstos por la legislación para fomentar la población rural. El expediente describía una finca de unas 2.600 hectáreas, de las que aproximadamente 1.340 estaban vinculadas a siete caseríos y otras 1.250 se destinaban a una granja de cultivos extensivos.
Esta documentación nos ayuda a imaginar un paisaje completamente distinto. Donde hoy se levantan viviendas y discurren carreteras, entonces se extendían campos y caminos que comunicaban unas casas con otras.
Navia formaba parte de ese mundo rural.
¿Un homenaje a su lugar de nacimiento?
La coincidencia resulta difícil de ignorar. Ramón de Campoamor había nacido en Navia y una de los caserios de su propiedad mediterránea también era conocida con ese nombre.
Del antiguo caserío al Campoamor actual
El paisaje de la Dehesa se transformó por completo durante el siglo XX, especialmente con el desarrollo residencial y turístico de la costa hoy ya un núcleo de población estable. Desaparecieron explotaciones agrícolas, se modificaron los caminos y las antiguas casas dejaron paso a una nueva forma de habitar el territorio.
Los nombres, en cambio, demostraron una resistencia extraordinaria.
La Glea, El Convento, La Bojosa, La Hacienda Vieja, Guillermina o Navia continuaron formando parte de la geografía y de la memoria local. Algunos identifican playas, parajes, urbanizaciones, calles o establecimientos. Son palabras que han sobrevivido al paisaje en el que nacieron.
Eso es precisamente lo que sucede con Navia. El antiguo nombre permanece hoy en lugares tan reconocibles como el cine Navia o la pizzería y la heladería Navia. Probablemente muchas personas los hayan visitado sin saber que esa palabra nos lleva hasta una villa asturiana situada a más de 800 kilómetros de Campoamor.
Por eso, la próxima vez que pasemos junto al cine Navia o entremos en la heladería del mismo nombre, quizá podamos mirar ese rótulo de otra manera. Navia no es únicamente una denominación comercial que se ha repetido con el paso de los años. Es también una palabra vinculada a los orígenes de la Dehesa y al lugar donde comenzó la vida de Ramón de Campoamor.
Nos vemos en Campoamor




