Enemigos invisibles. La Ciber higiene

Un artículo que nos habla de la ciberseguridad y nos da consejos de ciber higiene para evitar que nuestros ordenadores o teléfonos móviles puedan ser espiados por delincuentes hacker. Un artículo redactado por Alejandra Moreno, estudiante de la licenciatura de Derecho y Seguridad.

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Obra nueva y reformas

El Covid-19, nos ha hecho ser conscientes de lo importantes que son los pequeños hábitos que ahora forman parte de nuestra “nueva normalidad”. Hábitos de higiene como lavarnos las manos correctamente, evitar tocarnos la boca o la nariz, estornudar y toser en la manga (pero no en la del Mar Menor) y por supuesto, el distanciamiento social que tan mal llevamos los españoles.

Durante estos últimos meses, en los que parecíamos los protagonistas de una película de ciencia-ficción, titulada Salvados por el Wifi”, todo contacto social se basaba en: mensajes de texto, vídeos y fotos, intercambios de información, compras online y un sinfín de aplicaciones que no nos han dejado separarnos de los cargadores.

(Vídeo “Salvados por el Wifi” – pincha para ver un vídeo de un programa de La Sexta que trata el tema de la ciber higiene )

Después de una temporada en pijama, ahora que parece que empezamos a ver la luz y reflexionamos acerca de qué hemos aprendido de esta crisis sanitaria, nos damos cuenta de que indudablemente somos mucho más conscientes de la importancia de la higiene. Sin embargo, parece que hemos olvidado que la higiene también existe en el espacio cibernético.

Luchar contra los enemigos invisibles, no es fácil, sobre todo porque no conocemos de qué forma nos pueden atacar. El enemigo cibernético es muy parecido al Corona Virus, actúa sin rostro, se alía con el miedo, y se aprovecha de las vulnerabilidades informáticas de las personas de riesgo, para atacar con menos esfuerzo.

El espacio cibernético no es un campo de margaritas en el que podamos andar sin cautela, de hecho, esa falsa sensación de seguridad es precisamente la que aprovechan los delincuentes informáticos para atacar.

Cuando hablamos de nuestra seguridad, siempre es mejor prevenir que curar. Por eso, es importante conocer de qué maneras podemos protegernos frente a delitos informáticos como: amenazas, acoso, suplantaciones de identidad o estafas (Trashing, Pharming, Carding), así como también debemos conocer qué tipo de comportamientos nos convierten en personas de riesgo en el espacio cibernético, por ejemplo, el “Sexting”, que pone en riesgo nuestra identidad e intimidad sexual.

Por eso, de la misma forma que nos lavamos las manos, y hacemos limpiezas generales de nuestra casa, debemos hacer limpiezas generales de nuestros dispositivos, para evitar dejar puertas abiertas innecesariamente, es a lo que nos referimos como Ciber higiene o protección en línea.

Algunas estrategias que todos podemos llevar a cabo para practicar una adecuada ciber higiene son:

  1. Mantener nuestros dispositivos y aplicaciones actualizados, ya que en muchas de estas actualizaciones se corrigen las vulnerabilidades conocidas y se aumentan las dificultades de acceso a los ciberdelincuentes.
  • Evitar utilizar la misma contraseña en todas las plataformas. Emplear contraseñas complejas, utilizando mayúsculas, números y letras, para que el acceso a nuestros datos sea fuerte y seguro, y por supuesto NO compartir contraseñas con nadie.
  • Limpiar nuestro dispositivo, implica borrar todo aquello que no utilicemos, desde fotografías y vídeos, hasta aplicaciones. Nuestros dispositivos deben estar organizados y controlados para evitar esas corrupciones informáticas. Debemos evitar tener todo aquello que ni recordamos que tenemos. Tratar de crear un espacio cibernético minimalista.
  • Evitar las Redes públicas y las que no tengan contraseñas, así como apagar la conexión Wifi cuando no la vayamos a utilizar.
  • Instalar un software antimalware o antivirus, puede ayudarnos a evitar esos ataques malignos (de ahí su nombre “malware”) que hayan tenido éxito dañando a otros usuarios.
  • Entrar en páginas Webs seguras, debemos evitar pinchar en aquellas páginas Web que empiecen por “http” puesto que no tienen una “S” de “Seguridad” al final. Por ello, para asegurarnos de estar navegando en un sitio seguro, debemos limitarnos a pinchar únicamente en aquellas que empiecen por “https” que a su vez mostrarán un candando en la barra de búsqueda.
  • Tapar las cámaras de nuestros ordenadores y de nuestro teléfono móvil con pegatinas para evitar cualquier grabación clandestina.
  • Apagar los dispositivos cuando no los estemos utilizando y cerrar ventanas que tengamos abiertas.
  • Tratar de compartir documentos siempre en PDF, a fin de evitar cualquier manipulación de la información.
  1. No compartir datos innecesarios como la ubicación u otro tipo de información que puedan servir para realizar seguimientos de tu situación y ofrecer datos sobre tu identidad personal a empresas.

En definitiva, protegerse es a título informático, evitar compartir todo aquello innecesario. La pandemia evoluciona a medida que avanzamos en fases de libertad, que coinciden con la llegada del calor y del verano, aunque eso no quita que vayamos a dejar de lavarnos las manos más a menudo, evitar el contacto físico y utilizar mascarillas para protegernos.

En esta misma línea deberíamos mantenernos, cuando pensemos en la libertad y el espacio cibernético. Debemos preservar siempre esa inquietud que nos impulsa a protegernos en el uso de las redes, para procurar no convertirnos en víctimas de un ataque informático. La ciber higiene es fundamental para sentir confianza mediante hábitos de ciberseguridad.

Nos vemos en Campoamor

Autora del artículo : Alejandra Moreno García.

fotografía superior de Lars_Nissen en Pixabay free 

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