Reproducimos la entrevista que le hicimos a José Ballesta y que publicamos en la revista en papel del verano 2020.
José Ballesta – Alcalde de Murcia
José Ballesta Germán nació en la pedanía murciana de Cabezo de Torres, en el año 1958. Cuando todavía era un niño se trasladó a la ciudad con su familia, donde vivió hasta que cursó sus estudios de especialización médica en el extranjero. Volvió a Murcia, donde ha desarrollado su vida y donde ha visto nacer a sus cuatro hijos y a su primera nieta.
Su vinculación con la Universidad de Murcia ha sido muy fuerte, en ella comenzó tras obtener el Doctorado, como Profesor Titular, para posteriormente obtener la plaza de Catedrático dirigiendo diversos proyectos de investigación. Más tarde llegó a ostentar el cargo de Rector, puesto que ocupó desde el año 1998 hasta el 2006.
Al dejar la responsabilidad universitaria entró en el mundo de la política, formando parte del Gobierno Regional durante varios años. En el año 2015 fue elegido alcalde de la ciudad de Murcia, cargo que ostenta en la actualidad.
¿Por qué estudió medicina?
Mi padre fue médico de familia y su primer destino fue Cabezo de Torres, pero lo que me llamaba mucho la atención era la investigación, y para ser investigador en aquellos momentos en España era casi obligatorio ser médico. Me gustaba la investigación básica, la investigación del cuerpo humano que permite luego entender las enfermedades.
Mi especialidad la realicé en Londres y en aquellos momentos había mucha diferencia de calidad entre ciertas universidades extranjeras y las españolas. Cuando llegué con mis veinte y pocos años me encontré con investigadores chinos, nigerianos, holandeses, rusos, etc., que habían viajado como yo para poder conformar un equipo investigador multidisciplinar, algo que en España durante los años ochenta era impensable. Hoy la Universidad de Murcia, por ejemplo, está al mismo nivel que cualquier universidad de Europa.
¿Echa de menos la Universidad?
La echo mucho de menos, sobre todo el placer de conocer algo nuevo todos los días y, sobre todo, echo de menos el contacto con los alumnos, las clases, las prácticas, ver cómo avanzan, ver sus ilusiones.
En la Universidad ya empecé a tener responsabilidades administrativas y me permitió establecer los cimientos de lo que entonces era la nueva gestión de la investigación. Gané las elecciones a Rector de la Universidad y fue cuando iniciamos las dobles titulaciones que ya había visto en otras universidades americanas o europeas.
Llegó un momento en el que me ofrecieron tomar responsabilidades de gobierno en la vida pública y acepté.
¿Qué es lo que más le gusta y que es lo que menos de ser Alcalde?
Siendo alcalde puedes resolver muchos problemas de la gente, problemas que parecen pequeños pero que son muy importantes, como una calle mal alumbrada o señalar un paso de cebra para que las personas mayores puedan cruzar sin miedo. Siendo alcalde tienes mucho contacto con tus conciudadanos, es una ocupación muy humana.
Lo que menos me gusta es el sectarismo político, algunos se empeñan en politizar hasta las fiestas de una pedanía.
¿Tiene especial interés en algún proyecto para la ciudad de Murcia?
Hay una serie de proyectos que están dentro de una estrategia que hemos consensuado, previstos para llevar a cabo con el horizonte en los años 2020 a 2030, que suponen una transformación considerable de la ciudad. Uno de estos proyectos es Murcia Río, que busca volver la mirada al río que vio nacer a la ciudad. Otro sería recuperación y peatonalización de espacios como el que hemos hecho en Alfonso X el Sabio, o la recuperación de la Cárcel Vieja, o el Cuartel de Artillería y el Plan de Acción de la Huerta de Murcia, en el que pretendemos integrar más la huerta en la ciudad, creando una serie de tránsitos como las sendas verdes, alamedas y las propias transformaciones de Murcia Río.
También me gustaría destacar la conexión Sur, que busca eliminar la barrera del ferrocarril, gracias al soterramiento que proporcionará a la ciudad unos 200.000 metros cuadrados en los que se construirán grandes avenidas, zonas verdes y nuevas zonas comerciales, y todo se une con el proyecto de Movilidad Metropolitana, con dos grandes líneas de tranvibús de Este a Oeste y otra de Norte a Sur.
Los jardines del Rey Lobo me ilusionan especialmente, en este proyecto se pretende unir tres grandes fortalezas árabes. Los restos procedentes de la época del rey Lobo se descubrieron al mismo tiempo que la famosa Alhambra, pero nunca se ha hecho nada. Hemos tenido que adquirir los terrenos y hemos sacado del Plan de Protección para que nadie pueda construir en la zona. El siguiente paso es comprar los castillos, así como la zona de los jardines y albercas. Recordemos que Murcia fue capital del reino de Al-Ándalus, por lo que se trata de restos arqueológicos de palacios muy lujosos, destinados a recibir a embajadores de todo el mundo.
¿Cómo le gustaría que lo recordaran?
No hago mi trabajo por una hipotética inmortalidad, mi única intención es hacer las cosas lo mejor que sé y que puedo, e intentar materializar los sueños que siempre he tenido para mi ciudad y para sus vecinos.
Siempre he pensado que en política se está para arriesgar, prefiero hacer y equivocarme a no hacer nada.
Su deporte favorito, ¿es el baloncesto?
Sí, jugué de joven al baloncesto en el Básquet Murcia en segunda división, este equipo fue más tarde el Juver Murcia. Mis cuatro hijos han jugado al baloncesto y uno de ellos, el tercero, incluso debutó en la ACB, hoy es ingeniero de telecomunicaciones.
¿Cómo se lleva con su homólogo de Orihuela?
Es un gran amigo, es médico también y una persona con una educación exquisita. Tiene una entrega por Orihuela extraordinaria.
“Todo lo que hago en Murcia a lo largo del año lo pienso en Campoamor”
¿Cómo descubrió Campoamor?
Conozco Campoamor desde hace mucho tiempo, me gusta su tranquilidad y, a la vez, sus posibilidades para hacer de todo, jugar al tenis, andar, practicar deportes náuticos, o disfrutar de sus restaurantes y sus terrazas. Todo está a mano en Campoamor.
Por otra parte, en verano siempre hay cinco grados menos que en Murcia y aunque trabaje en el Ayuntamiento me suelo venir a dormir.
Toda la planificación del año la hago en Campoamor, leo mucho y subrayo lo que me interesa. Es el lugar que me permite salir de la espiral del día a día, donde no suelo tener tiempo para reflexionar. Podría decir que todo lo que hago en Murcia a lo largo del año lo pienso en Campoamor.
Nuestro más sincero pésame a la familia de José Ballesta.
Nos vemos en Campoamor




